Debido a restricciones legales, regulatorias y de otra índole, actualmente no es posible abrir ni mantener cuentas para menores, incluidas las de custodia.
Desde el punto de vista del cumplimiento normativo, no está permitido abrir una cuenta de custodia para un menor.
Los menores no tienen capacidad legal para celebrar acuerdos financieros vinculantes, y la normativa estipula que los clientes deben tener capacidad legal para poseer y administrar una cuenta.